Periodista de Economía Social. Productora Audiovisual. Fotógrafa aficionada.

martes, 4 de octubre de 2011

La Familia Celía y las tierras ancestrales Q’om

Por Pamela Fadiga para Revista Devenir


Los derechos territoriales de los pueblos originarios nunca se hicieron efectivos. La amenaza de desalojo mediante la represión siempre está latente. Existen familias que históricamente fueron beneficiadas con el otorgamiento de territorios tradicionales por sus relaciones con ciertos sectores de poder.
La familia Celía en la provincia de Formosa se encuentra cuestionada por organizaciones que apoyan los derechos ancestrales de la Comunidad Qom “La Primavera” y  protegida por el Gobierno Provincial con el aval del Gobierno Nacional.
En el año 1940, el Poder Ejecutivo Nacional promulgó el decreto N°80513 que le otorgó a la Comunidad las leguas A y B de la sección III, de la Colonia Laguna Blanca (5 mil hectáreas) en carácter de reserva natural.
 En 1951 el mismo Estado usurpó parte de esas tierras cuando se creó el Parque Nacional Pilcomayo que ocupa 285 mil hectáreas, algunas de las cuales avanzaron sobre las tierras que hoy continúan reclamadas por los Qom.
Según el abogado de la comunidad Eduardo Davis, en 1977 el Gobernador formoseño de facto Juan Carlos Colombo comenzó a desalojar algunas familias de criollos con extraña excepción de esta familia. Es que los Celía tienen y tuvieron buena relación con los gobiernos y por eso han podido acrecentar sus hectáreas. Gracias a las vinculaciones del entonces intendente de Laguna Blaca, Basilio Celía con los militares de la época pudieron evitar su propio desalojo entre los años 1981 y 1982.
En 1985 se le otorgó un título de propiedad comunitaria a la comunidad  ‘La Primavera´ mediante la Ley 426. Esta cesión desconoció parte del territorio que les pertenecía y resguardó la posesión de los Celía.
Hace tres años el cacique Félix Díaz fue detenido durante una acción de resistencia en el Instituto Universitario. En la comisaría a cambio de su libertad le hicieron firmar bajo presión “que se dio por enterado que las tierras no le corresponden a la Colonia Aborigen”.
Según la versión oficial, el derecho de los sucesores de don Rosario Celía tiene bases en que éste, en 1939, con anterioridad al dictado del decreto N° 80513 inició los trámites de tierras (en la misma zona) ante el Ministerio de Agricultura de la Nación. Por esa razón, cuando en 1981 se calculan las tierras adjudicadas a la comunidad “se deja fuera de las mismas las ocupadas por la familia Celía, compensando a la Comunidad La Primavera con fracciones de tierra al norte y al sur”.
Por otra parte, las autoridades han entregado a la Comunidad la resolución Nro.  110707 del Administrador General Interino del Instituto Provincial de Colonización y Tierras Fiscales de Formosa, Ing. M. Rodríguez, mediante la cual determina, sobre el territorio en disputa, por un lado, que 2.042 hectáreas se subdividan en partes iguales entre los criollos sucesores de Rosario y Ángel Celía y por el otro, que se entreguen 609 hectáreas a la Universidad Nacional de Formosa, la cual ya ha comenzado la construcción de su sede en el territorio.
Debido a los sucesivos gobiernos que violaron los derechos territoriales indígenas en algún momento de las 5 mil hectáreas iniciales fueron quedando unas 2500 por la ocupación de criollos amparados por los gobernantes de turno.
La familia Celía es sólo un ejemplo de impunidad histórica que revela la política de exclusión y exterminio de una comunidad que resiste.